La adaptación de las cabinas de Volvo Trucks a lo largo de su historia

    Lun, 08/04/2019 - 10:22

    La marca sueca se convirtió en uno de los primeros fabricantes de vehículos pesados en adaptarse a las necesidades del mercado.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    El fabricante Volvo Trucks nació como tal en 1927, sin embargo, la historia que hoy nos ocupa inicia en la década de los 50 del siglo pasado, tras la Segunda Guerra Mundial. Por aquel entonces, el fabricante de Goteburgo ya había iniciado el proceso de expansión internacional que lo llevaría a terminar el siglo XX como un gran grupo global del vehículo industrial. De hecho, las exportaciones de la marca ya alcanzaban entonces países como Finlandia, Noruega, Islandia, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Irlanda, España, Portugal, Marruecos, Sudáfrica, Grecia, Oriente Medio, además de buena parte de América Latina. Pero, ¿cómo consiguió Volvo Trucks diferenciarse de sus competidores? Lo cierto es que la firma contaba con un avispado departamento de ingeniería que supo detectar y adaptarse a las necesidades del mercado.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Y es que, hasta bien entrada la década de los 60, los transportistas estaban acostumbrados a trabajar con el vehículo que podían conseguir, y no con aquel que mejor se adaptara al tipo de trabajo que realizasen. De hecho, tampoco se puede decir que existiese mucha variedad entre modelos, pues todos contaban con un mismo tipo de cabina y escasas motorizaciones entre las que elegir. Y aquí es donde Volvo Trucks marcó la diferencia, pues entendió desde muy pronto entendió que no todos los transportistas afrontaban los mismos retos, por lo que debían ofrecerse distintos tipos de soluciones.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Así pues, en poco tiempo, Volvo Trucks pasó de fabricar camiones con una única cabina de morro, donde el color de la tapicería era una de las pocas opciones disponibles, a ofrecer un amplio abanico de posibilidades que dio pie a que los catálogos de la marca crecieran en número de variantes. Desde 1956, la firma ofrecía los camiones ligeros Trygge que, con un peso total de hasta 9,5 toneladas, montaban un motor gasolina de 3,5 litros de desplazamiento y 120 CV. Estos vehículos contaban con una simple cabina chata de amplias superficies acristaladas, pero ya entonces los diseñadores empezaban a tener claro que las cabinas de camiones de distinta talla y función no debían parecerse en nada.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas abatibles

    Siguiendo esta misma dirección, en 1964, el catálogo de camiones Volvo Trucks ya incluía modelos ligeros sin morro y cabina fija, modelos de morro en tonelajes medios y pesados, además de la conocida como gama TipTop, con cabinas abatibles que, además, podían disponer de un espacio extra dormitorio. La marca también ofrecía cinco familias de motor distintas, con potencias máximas que partían de los 65 CV y alcanzaban hasta los 240 CV. Y, por si fuera poco, todas estas variantes podían combinarse con cuatro familias de cabinas diferentes. De esta manera, el fabricante podía presumir de permitir a sus clientes elegir el tipo de vehículo con el que preferían trabajar, ya que se adaptaban a la perfección tanto al reparto urbano, ligero y pesado, como al mundo de la construcción.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    A partir de entonces, empezó a quedar claro que el éxito comercial pasaba por adaptar el camión a las necesidades de cada transportista, en vez de diseñar un vehículo perfecto con la ambición de servir para cualquier tipo de trabajo. Entre los años 1975 y 1978, Volvo Trucks lanzó sus modelos de las series F4, F6 y F7, antecesores de las series FL. En este caso, la cabina modular resultaba de una colaboración con DAF, Magirus y Saviem.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Capacidad de adaptación

    Sin embargo, cuando otras marcas como Renault, Mack o Iveco empezaron a incluir este tipo de cabinas en sus vehículos, el fabricante sueco quiso diferenciarse de ellas en un mercado cada vez más competitivo abandonando su diseño. Más adelante, el Volvo F7 presentó una cabina que lo mismo podía equipar tres asientos como una reducida zona de descanso. Precisamente, el nivel de fiabilidad que ofrecían estos modelos fue lo que compensó sus prestaciones un tanto limitadas, en comparación con otros fabricantes de aquel momento.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    En 1985, las cabinas compactas llegaron al mercado, pasando a estar disponibles no solo en las gamas ligeras. Poder equipar un camión de alta potencia con una cabina compacta se convirtió en un excelente argumento de ventas, pues lo mismo podía servir para dar mayor carga útil a un chasis de cuatro ejes como para ofrecer vehículos pesados a menor precio que aquellos equipados con las mayores y más confortables cabinas. Sin duda, lo que ya entonces había quedado más que claro era que la capacidad de adaptación a las distintas necesidades de los compradores es uno de los factores que garantizan el éxito de ventas.

    Cabinas de Volvo Trucks

     

    Cabinas de Volvo Trucks

     

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